Un parque geológico

Los límites naturales del Parque Nacional del Teide están marcados por una grandiosa y espectacular caldera, depresión elíptica de 16 x 11 km. en cuyo interior se formó el estrato volcán Teide-Pico Viejo.

El nombre de Las Cañadas proviene de las llanuras que hay al pie de la pared de la caldera, que eran utilizadas como vía para el ganado (cañada), siendo la mayor de ellas la conocida como Llano de Ucanca. Las aguas que descienden de las paredes no encuentran salida, de forma que los materiales arrastrados se sedimentan y acumulan en la base formando dichas llanuras.

El origen de la caldera de Las Cañadas es discutido, barajándose dos hipótesis principales. La más probable defiende un origen puramente erosivo, con un valle de salida en la cara norte, en el municipio de Icod que actualmente estaría ocupado por las coladas del Teide. La otra teoría supone que hubo un gran hundimiento, al vaciarse rápidamente una cámara magmática poco profunda.

No obstante, las últimas investigaciones de los restos submarinos y los datos obtenidos gracias a las galerías artificiales para captar agua, apuntan, con bastante seguridad, a la primera de las hipótesis, con una cuenca de deslizamiento que se dirigió al norte formando la caldera de Las Cañadas y el Valle de Icod hace 198.000 años. Se calcula que el Teide inició su formación hace unos 175.000 años. Las emisiones de lava fueron rellenando la depresión inicial, de la que ahora sólo quedan sus paredes

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